Porqué utilizar productos específicos para marihuana.

Aviso para los malpensados, sí, tenemos una grow y sí, vendemos productos para el cultivo de marihuana pero la intención de este post no es venderos nada si no explicaros porqué cultivamos con ellos y porqué no cultivamos con otras cosas.

Cuando hablamos de cultivar marihuana nos referimos a querer sacar una buena cosecha no a plantar marihuana sin ánimo de sacar nada, por gusto de tener una plantita en el balcón. Si plantas “por probar” pero ni fumas ni necesitas tener hierba, vamos…que te daría igual que fuera un geranio, entonces cultiva con lo que tengas a mano porque entiendo que estos productos te puedan parecer caros.

Nos gusta el cultivo “sencillo”, no creemos que haya que echarle 50 cosas a la planta para sacar una buena hierba pero hay cosas que son imprescindibles y creedme que quien cultiva normalmente no racanea con los productos ni prueba cosas raras.

Para empezar, las semillas. No hay nada más triste, después de meses de cultivo, que cosechar unos pequeños cogollos sin resina. Habiendo tantas variedades buenísimas, feminizadas y algunas muy baratas para qué aprovechar un año tras otro las que salen en los cogollos!. Esas semillas pueden ser de un macho de por ahí que no vale para nada o ser una auto-polinización de nuestra propia planta (en este caso hermafrodita) por lo que tenemos todos los números para cultivar otra vez una hermafrodita. Aunque es inevitable en el cultivo en exterior que salga alguna semilla lo que buscamos son buenos cogollos sin semillas ya que en cuanto se poliniza, la planta utiliza sus recursos para engordar esas semillas y no en hacer más flores y más grandes. Si no partes de una buena genética, olvídate de cosechar buena hierba y total, el trabajo va a ser el mismo.

Las macetas. Si tienes la suerte de tener un pedazo de tierra o huerto, enhorabuena, con algo de trabajo y poco dinero puedes tener unas buenas plantas, si no es así, las macetas son imprescidibles.

No utilizamos bidones de pintura, latas de conservas, botellas de refrescos ni nada por el estilo. Unas macetas de plástico te asegurarán que las raíces se extiendan bien y que el agua drene bien. En el cultivo en interior te facilitará mucho la faena si todas son del mismo tamaño, además de que las plantas crecerán más uniformemente, se secarán más o menos al mismo tiempo y podrás regarlas todas a la vez.
Son una buena inversión, después del cultivo se limpian y ya están listas para el siguiente. Si te parecen caras o tienes poco espacio para guardarlas otra opción son las bolsas de cultivo.

La tierra. Nunca nos cansaremos de decir que es lo básico en el cultivo. Siempre es preferible comprar unas semillas más baratas pero ponerlas en buena tierra. Aprovechar la tierra de un cultivo para otro (sin tratarla), la tierra barata de los “chinos” o coger tierra de un solar de al lado de casa al final sale caro. Es importante que sea esponjosa para que las raíces se extiendan bien y que mantenga la humedad pero sin estar siempre encharcada. Complete Mix de Top Crop, Janeco Light Mix de Atami y Grow-Mix de Plagron son tierra excelentes para el cultivo en maceta pero si en tu zona no las venden, que te aconsejen otra y sobre todo pregunta cuánto tiempo puedes estar sin abonar.

Los abonos. Vamos a ver…que este tema es peliagudo. Lo de fertilizar las plantas no es un invento de los cultivadores de marihuana ni una treta de las marcas para vender (aunque algunas se pasan sacando lineas con docenas de productos). Todos los agricultores que cultivan cualquier cosa saben que hay que añadir abono para sacar una buena cosecha. Sea añadiéndolo a la tierra antes del cultivo o con el agua de riego, algo hay que echar, las plantas no comen aire.

Algunos nos preguntáis por mezclas raras caseras y la verdad es que no tenemos ni idea. Seguramente hay cosas que vayan bien pero nosotros no las hemos probado y por lo tanto no las recomendamos. No utilizamos nada machacado, ni orín ni nada por el estilo, utilizamos los fertilizantes del mercado, que están testados y sabemos que van bien.

Tampoco hay que fliparse, con un buen abono de crecimiento y otro para floración es suficiente. Después hay otros productos que te pueden ayudar en cada fase del cultivo pero estos dos son los imprescindibles. Si cultivas en un huerto o jardinera grande puedes abonar para crecimiento con humus de lombriz y para floración cambiar a guano de murciélago. Si cultivas en maceta te recomendamos los abonos líquidos, añadiéndolos al agua de riego un par de veces por semana será suficiente.

Sobre el cultivo en interior.  Ya hemos explicado qué necesitas para cultivar marihuana en interior, no nos repetiremos. En este tema está todo inventado y piensa que ya ha habido alguien más listo que nosotros estudiando cómo bajar costes para sacar una buena cosecha. Un cultivador de interior no gasta por gastar ni compra aparatos para tirar el dinero. Puedes utilizar un ventilador que tengas por casa, o pasar del temporizador y apagar y encender tú el equipo cada día pero es imprescindible un buen equipo de extracción y de iluminación. Si se pudiera cultivar con una bombilla de casa lo haríamos!! pero no, no se puede.

Los insecticidas. Las malditas plagas son las que verdaderamente encarecen el cultivo. A todo bicho viviente le gusta la marihuana así que el botiquín cada vez es más grande. Ayuda mucho revisar atentamente las plantas para tratarlas lo antes posible y sobre todo, muy importante, utiliza siempre insecticidas o pesticidas para plantas de consumo. Piensa que la marihuana la ingerimos (no es un rosal o un tulipán), así que infórmate bien y lee atentamente la etiqueta sobre el plazo de seguridad ya que podrías estar aplicando algo tóxico para tu salud.

Para terminar, os aconsejamos que si tenéis cerca una grow-shop os paséis por allí y preguntéis. Si la tienda es buena os aconsejarán y explicarán para qué sirve cada producto y cuando echarlo. A veces, comprando por internet o informándonos en foros compramos a ciegas y después no sabemos cuándo ni cómo utilizar los productos. Eso sí que sale caro.

tierramadre.es