Los 10 errores más comunes en el cultivo de marihuana en Indoor

Hace unos días Martin, un lector del blog, nos sugirió  que hiciéramos una entrada como la de los 10 errores más comunes en el cultivo de marihuana pero esta vez concretamente con los que cometemos en el cultivo Indoor. Algunos errores que señalábamos en ese post son comunes con el cultivo de interior (plantar en tierra de baja calidad, regar cada día, torturarla, no revisarlas atentamente, abonarlas hasta cosechar o cortarla antes de tiempo) así que no los pondremos para no repetirnos.

Segun nuestra experiencia, estos serían los errores más comunes en un cultivo de interior:

1.  Poner demasiadas plantas. Nos animamos y venga…todas las macetas que quepan y nos olvidamos que la marihuana crece a lo alto pero también a lo ancho! Si  no sabes cuántas poner échale un vistazo a ésto.

2.  Dejarlas crecer demasiado. En el indoor somos nosotros los que decidimos cuándo cambiar el fotoperíodo para que las plantas dejen de crecer y empiecen a florecer pero no se suele tener en cuenta que la marihuana justo antes de florecer da un estirón en el que según la variedad puede duplicar su tamaño. Deja los plantones de 2 metros para el exterior, bajo el foco mejor  plantas de menos de 1 metro.

3.  No controlar el pH. En macetas grandes es necesario pero en macetas pequeñas como las que usamos en interior es imprescindible para sacar lo máximo de la planta. ¿Que qué es eso del pH?

4.  No lo ves, pero las plantas respiran.  No poner extractor ni ventilador ni intractor ni nada. La marihuana necesita movimiento y renovación continua de aire para que la planta se alimente, crezca bien, sin plagas y sobre todo haga buenos cogollos. Abrir una ventana cerca de la plantas, no funciona! Si no sabes qué extractor poner en el indoor lee ésto.

5.  No observar nunca las plantas con luz natural.  Las luminarias de cultivo nos engañan y en ocasiones hacen que veamos las plantas mejor de lo están. Los diferentes tonos de verde o marcas en las hojas nos avisan de carencias o plagas. Si crees que están bien míralas con las gafas Lumii y verás.

6.  El exceso de fertilizante. Algunos cultivadores empiezan a abonar demasiado pronto o abonan hasta la hora de cortar y otros utilizan juntos 2 o 3 productos que sirven para lo mismo.  Es mucho más complicado corregir una “sobrefertilización” que una carencia así que no te pases.

7.  Subidas bruscas del foco. Sube el foco conforme vaya creciendo la planta, pero sin subidas grandes si no la planta se estirará demasiado rápido buscando la luz,  se alargará el espacio entre los nudos y la luz no llegará bien a las ramas bajas.

8.  No vigilar la contaminación lumínica. A veces las cremalleras del armario no cierran bien o entra luz al indoor por debajo de la puerta o no tapamos los avisos luminosos de los aparatos y la floración se hace eterna. Hicimos el post hace un tiempo.

9.  No renovar las bombillas. A partir de un número de cultivos, que variarán según la calidad de la bombilla, la luz va perdiendo intensidad y tú pierdes gramos de hierba. Con un luxómetro podrás medir los lúmenes reales con los que estás cultivando.

10. El cuento de la lechera.  La producción de un cultivo está relacionada con los vatios del foco: 1 gramo X 1 vatio. Con una buena genética, un indoor optimizado y experiencia puedes sacar algo más pero no es lo habitual al empezar, además, durante un cultivo pueden surgir muchos problemas que pueden mermar la cosecha así que no cuentes con la hierba hasta que la hayas recogido.

Para acabar, una recomendación: Optimiza tu cultivo para que te sea agradable trabajar en él. Mantén el indoor límpio, deja espacio para que te puedas mover con facilidad y temporízalo para que se adapte a tu horario y lo puedas atender. Invertir en aparatos y herramientas de calidad o instalarte un sistema de riego, al final, vale la pena.

Un saludo a todos.

tierramadre.es